RESUMEN 1
El
organismo humano es una de las maquinas más completas que existe y conoce hasta
en la actualidad. Esta máquina tan perfecta y compleja se forma por diversas
partes, como lo es los músculos, los tejidos, los órganos, etc. estos necesitan
de todos los compuestos orgánicos como mantenimiento a esa máquina compleja y
con esto mantenerla en funcionamiento correcto para realizar en todas las
actividades de las vida diaria de una manera que su relación no presente
complicaciones.
El organismo
humano tiene la capacidad de producir distintas sustancias importantes para su
organismo como son Enzimas, Hormonas,
entre otras, pero no solo necesita de estas sino que también necesita
de otras que debe consumir a través de los alimentos, o de algunos
medicamentos, un ejemplo de estas son las Vitaminas.
Las enzimas son unas sustancias (la mayoría proteicas) que
actúan como catalizadores o sea facilitan y aceleran muchísimas reacciones
químicas que se producen en nuestro organismo sin que ellas mismas sean
cambiadas o destruidas durante esa acción. Se encuentran en todos los tejidos
de nuestro organismo.
Las enzimas ayudan a que muchas funciones de
nuestro organismo se hagan más rápidas y de un modo más eficaz. Hay más de tres
mil clases de enzimas. Algunas de las funciones más destacables de las enzimas
son:
·
Favorecen la digestión y
absorción de los nutrientes: a
partir de los alimentos que ingerimos. Las enzimas descomponen las proteínas,
hidratos de carbono y grasas en sustancias perfectamente asimilables: son las
enzimas digestivas. La terminación "ASA" indica sobre que tipo de
alimento actúa: Las Proteasas son enzimas que digieren proteínas; las Amilasas
ayudan a digerir los hidratos de carbono; las Lipasas favorecen la digestión de
las grasas; la Sacarasa actúa sobre el azúcar, etc.
El ácido clorhídrico del estómago digiere los alimentos más duros como carnes o vegetales muy fibrosos, el calcio, hierro, etc. Su falta produce entre otras enfermedades, la anemia perniciosa.
Las enzimas digestivas son muy útiles en casos de hinchazón abdominal, gases y digestiones, en general, muy pesadas.
El ácido clorhídrico del estómago digiere los alimentos más duros como carnes o vegetales muy fibrosos, el calcio, hierro, etc. Su falta produce entre otras enfermedades, la anemia perniciosa.
Las enzimas digestivas son muy útiles en casos de hinchazón abdominal, gases y digestiones, en general, muy pesadas.
·
Efecto antiinflamatorio: las enzimas proteolíticas, como la Bromelina
de la Piña, inhiben algunos procesos inflamatorios y favorecen a la vez la
recuperación de golpes, reabsorción de hematomas o moratones y heridas. Puede
ser útil en casos de artritis.
·
Reducen el daño ocasionado
por toxinas: las enzimas
favorecen la eficacia de nuestro metabolismo ayudando a eliminar las toxinas y
metales pesados. Tendrían un efecto desintoxificante o depurativo sobre nuestro
organismo.
·
Armonizan el sistema
inmunitario o inmunológico: las enzimas ayudan
a los glóbulos blancos a luchar contra virus y bacterias pero además al
favorecer una correcta digestión o degradación de los alimentos también ayuda a
que se produzcan menos alergias alimentarias.
·
Otras funciones o
propiedades de las enzimas son: eliminar
el dióxido de carbono de los pulmones, mejorar nuestra capacidad mental,
regular nuestro peso corporal, favorecer la fertilidad, etc.
Las hormonas son sustancias secretadas
por células especializadas,
localizadas en glándulas
de secreción interna o glándulas endocrinas
(carentes de conductos), o también por células epiteliales e intersticiales cuyo fin es la de afectar la función
de otras células.
En términos generales, las hormonas se encargan de mantener constante el
medio interno regulando los procesos bioquímicos que se llevan a cabo en el
organismo, pero es tal la diversidad de sus funciones que los científicos han
aislado algunas sin haber podido averiguar todavía el papel que desempeñan.
Mencionaremos aquí sólo unos cuantos ejemplos de las funciones hormonales.
La hormona de crecimiento o somatotropina, secretada por la hipófisis,
es responsable muchas veces a través de otras hormonas? del desarrollo de los
huesos, los músculos y diversos órganos.
Las hormonas formadas por las glándulas suprarrenales tienen a su cargo
un cúmulo de funciones, entre otras mantener estable la presión sanguínea y
ayudar al organismo a defenderse del estrés.
El glucagón producido por el páncreas eleva el nivel de azúcar en la
sangre cuando se encuentra bajo; ésta es una función de gran importancia, sobre
todo porque el cerebro se vería amenazado si le faltara su principal nutriente,
que es la glucosa, durante el tiempo que pasamos sin comer.
La vasopresina de la hipófisis ayuda al organismo a conservar el agua
(aparentemente también tiene algo que ver con la memoria y el aprendizaje). La
razón por la cual la cerveza, el vino y los licores aumentan la frecuencia con
que se orina es porque el alcohol reduce la secreción de vasopresina.
La hormona de las glándulas paratiroides (incrustadas en la tiroides)
hace que aumente la cantidad de calcio en la sangre cuando se encuentra por
debajo del nivel normal. Esto lo consigue inhibiendo la excreción de ese
elemento, estimulando su absorción en el tracto digestivo y facilitando la
extracción del que hay en los huesos porque entre ellos y la sangre se
establece un continuo intercambio de calcio. Si la dieta no aporta suficiente
para reponer el que se extrae de los huesos, éstos se van debilitando y se
fracturan espontáneamente; pero el calcio no sólo es indispensable para el
esqueleto, también interviene en funciones vitales como la transmisión del
impulso nervioso, la contracción muscular, la coagulación de la sangre y la
secreción glandular. Si la cantidad que hay en la sangre es alta, puede
debilitar el tono muscular y favorecer la formación de cálculos renales; si es
demasiado baja, llega a causar calambres, espasmos, convulsiones e incluso la
muerte.
Las
vitaminas son micronutrientes orgánicos, sin valor energético, necesarias para
el hombre en muy pequeñas cantidades y que deben ser aportadas por la dieta,
por la alimentación, para mantener la salud.
Algunas
pueden formarse en cantidades variables en el organismo (vitamina D y niacina
se sintetizan endógenamente (la primera se forma en la piel por exposición al
sol y la niacina puede obtenerse a partir del triptófano) y las vitaminas K2,
B1, B2 y biotina son sintetizadas por bacterias intestinales). Sin embargo,
generalmente esta síntesis no es suficiente para cubrir las necesidades.
Las vitaminas son necesarias para que todas las partes del
cuerpo funcionen bien, para que se formen la sangre, el pelo, las uñas y la
piel y para prevenir enfermedades.
La mayoría de las vitaminas reciben nombres de letras: A, B, C, D, E, H, K, P, T, U y a la vitamina B se le agregan números para distinguirlas unas de otras. Así tenemos vitamina B1, B2, B3, B5, B6, B12.
Vitamina A o Retinol
Sirve para el desarrollo de los huesos, funcionamiento de todos los tejidos, previene enfermedades respiratorias, mejora la visión y previene el cáncer.
Su falta provoca: Dolores en las articulaciones, disminución de la vista, facilidad para contraer infecciones, resequedad en los ojos, retardo en el crecimiento.
S adquiere a través de: zanahorias, mangos, espinacas, tomates, melón, apio, mandarina, moras, peras, sandía, mantequilla, queso, pescado, hígado.
Vitamina B1 o Tiamina
Sirve para, controlar los estados de ánimo y el humor, ayuda al sistema nervioso, favorece la memoria y concentración, ayuda al crecimiento, ayuda a la digestión de las grasas y azúcares.
Su falta provoca: Flojera, mal humor, bajo rendimiento escolar y laboral, depresiones, pérdida de memoria y concentración y una enfermedad llamada Beriberi.
Viene en: germen de trigo, acelgas, arroz, aguacate, aceituna, cereza, ciruela, guayaba, papaya, cacahuates, almendra, nuez, calabaza, cebolla, col, espinaca, lechuga, tomate, zanahoria, chile, perejil, pimiento, avena, tocino, carne de cerdo, pan y leche.
Vitamina B2 o Riboflavina
Sirve para un adecuado crecimiento, mantiene sana la piel, las uñas, el cabello y las mucosas y para mejorar la visión.
Su falta provoca: Inflamación en las comisuras de la boca y en la lengua; problemas en la piel, dolores de garganta, anemia o falta de glóbulos rojos.
Viene en: Vegetales verdes, avena, legumbres. hígado, leche, queso, huevos, pescado.
Vitamina B3 o Niacina
Sirve para conservar las células, ayuda en la elaboración de sustancias que necesita el organismo, mantiene sana la piel, ayuda en la digestión.
Su falta provoca: Problemas en la piel, dolor de estómago, diarrea, pérdida del apetito y fatiga.
Viene en: Carnes, pescados, cacahuates, germen y harina de trigo, maíz, pimiento rojo, verduras de hoja, melón, mango, leche, queso, huevos.
Vitamina B5 o Acido Pantoténico
Ayuda a convertir las grasas y azúcares en energía, a formar células para el crecimiento, a cicatrizar las heridas y previene la fatiga.
Su falta provoca: Problemas en la piel y sangre y úlceras en el intestino;
Viene en: Todas las carnes y vegetales, frutas frescas y frutos secos.
Vitamina B6 o piridoxina
Ayuda en el crecimiento; para fabricar anticuerpos y glóbulos rojos, previene enfermedades nerviosas y de la piel, ayuda en la formación de otras vitaminas.
Su falta provoca: Nerviosismo, debilidad, problemas en la piel.
Viene en: Aguacates, papas, plátanos, nueces, almendras, leguminosas, hígado, pollo, bacalao, salmón, queso, huevos.
Vitamina B8 o Biotina, también llamada Vitamina H
Sirve para transformar las grasas y proteínas, previene la calvicie y las canas, controla dolores musculares y ronchas, ayuda a dormir bien y a estar de buen humor.
Su falta provoca: Flojera, mal humor; depresiones; náuseas y pérdida de apetito.
Viene en: Hígado, nueces, mantequilla de cacahuate, ejotes, yema de huevo, coliflor.
Vitamina B9 o ácido fólico
Sirve para la formación del ADN; es muy necesaria en el crecimiento, aumenta la leche materna, protege contra los parásitos intestinales y las intoxicaciones. Es muy recomendada durante el embarazo.
Su falta provoca anemia y malformaciones en los fetos durante el embarazo.
Viene en: Vegetales verdes, naranjas, nueces, cereales enriquecidos, hígado, champiñones, fruta y jugos de frutas.
Vitamina B12 o cobalamina
Sirve para regenerar la médula ósea y los glóbulos rojos, ayuda al sistema nervioso, mejora la memoria, conserva en estado de ánimo positivo, ayuda durante la menstruación.
Su falta provoca: Anemia; daños cerebrales; depresión y pérdida de memoria.
Viene en: Carnes rojas, pescado, pollo, huevo, leche, quesos, yogurt.
Vitamina B13 o ácido orótico
Sirve para prevenir problemas del hígado y vejez prematura.
La mayoría de las vitaminas reciben nombres de letras: A, B, C, D, E, H, K, P, T, U y a la vitamina B se le agregan números para distinguirlas unas de otras. Así tenemos vitamina B1, B2, B3, B5, B6, B12.
Vitamina A o Retinol
Sirve para el desarrollo de los huesos, funcionamiento de todos los tejidos, previene enfermedades respiratorias, mejora la visión y previene el cáncer.
Su falta provoca: Dolores en las articulaciones, disminución de la vista, facilidad para contraer infecciones, resequedad en los ojos, retardo en el crecimiento.
S adquiere a través de: zanahorias, mangos, espinacas, tomates, melón, apio, mandarina, moras, peras, sandía, mantequilla, queso, pescado, hígado.
Vitamina B1 o Tiamina
Sirve para, controlar los estados de ánimo y el humor, ayuda al sistema nervioso, favorece la memoria y concentración, ayuda al crecimiento, ayuda a la digestión de las grasas y azúcares.
Su falta provoca: Flojera, mal humor, bajo rendimiento escolar y laboral, depresiones, pérdida de memoria y concentración y una enfermedad llamada Beriberi.
Viene en: germen de trigo, acelgas, arroz, aguacate, aceituna, cereza, ciruela, guayaba, papaya, cacahuates, almendra, nuez, calabaza, cebolla, col, espinaca, lechuga, tomate, zanahoria, chile, perejil, pimiento, avena, tocino, carne de cerdo, pan y leche.
Vitamina B2 o Riboflavina
Sirve para un adecuado crecimiento, mantiene sana la piel, las uñas, el cabello y las mucosas y para mejorar la visión.
Su falta provoca: Inflamación en las comisuras de la boca y en la lengua; problemas en la piel, dolores de garganta, anemia o falta de glóbulos rojos.
Viene en: Vegetales verdes, avena, legumbres. hígado, leche, queso, huevos, pescado.
Vitamina B3 o Niacina
Sirve para conservar las células, ayuda en la elaboración de sustancias que necesita el organismo, mantiene sana la piel, ayuda en la digestión.
Su falta provoca: Problemas en la piel, dolor de estómago, diarrea, pérdida del apetito y fatiga.
Viene en: Carnes, pescados, cacahuates, germen y harina de trigo, maíz, pimiento rojo, verduras de hoja, melón, mango, leche, queso, huevos.
Vitamina B5 o Acido Pantoténico
Ayuda a convertir las grasas y azúcares en energía, a formar células para el crecimiento, a cicatrizar las heridas y previene la fatiga.
Su falta provoca: Problemas en la piel y sangre y úlceras en el intestino;
Viene en: Todas las carnes y vegetales, frutas frescas y frutos secos.
Vitamina B6 o piridoxina
Ayuda en el crecimiento; para fabricar anticuerpos y glóbulos rojos, previene enfermedades nerviosas y de la piel, ayuda en la formación de otras vitaminas.
Su falta provoca: Nerviosismo, debilidad, problemas en la piel.
Viene en: Aguacates, papas, plátanos, nueces, almendras, leguminosas, hígado, pollo, bacalao, salmón, queso, huevos.
Vitamina B8 o Biotina, también llamada Vitamina H
Sirve para transformar las grasas y proteínas, previene la calvicie y las canas, controla dolores musculares y ronchas, ayuda a dormir bien y a estar de buen humor.
Su falta provoca: Flojera, mal humor; depresiones; náuseas y pérdida de apetito.
Viene en: Hígado, nueces, mantequilla de cacahuate, ejotes, yema de huevo, coliflor.
Vitamina B9 o ácido fólico
Sirve para la formación del ADN; es muy necesaria en el crecimiento, aumenta la leche materna, protege contra los parásitos intestinales y las intoxicaciones. Es muy recomendada durante el embarazo.
Su falta provoca anemia y malformaciones en los fetos durante el embarazo.
Viene en: Vegetales verdes, naranjas, nueces, cereales enriquecidos, hígado, champiñones, fruta y jugos de frutas.
Vitamina B12 o cobalamina
Sirve para regenerar la médula ósea y los glóbulos rojos, ayuda al sistema nervioso, mejora la memoria, conserva en estado de ánimo positivo, ayuda durante la menstruación.
Su falta provoca: Anemia; daños cerebrales; depresión y pérdida de memoria.
Viene en: Carnes rojas, pescado, pollo, huevo, leche, quesos, yogurt.
Vitamina B13 o ácido orótico
Sirve para prevenir problemas del hígado y vejez prematura.
Estas tres sustancias
mencionadas anteriormente son unas de las más importantes en el Organismo
humano. Es importante mantener regulado el contenido de estas ya que cuando
existen en exceso no son buenas ni tampoco cuando están en menor proporción. Cuidemos
a nuestro organismo.
